Conéctate con la historia de Las Salinas
Conoce su historia, su pasado industrial, la vida en el territorio y la oportunidad tras su recuperación.
Conoce su historia, su pasado industrial, la vida en el territorio y la oportunidad tras su recuperación.
El sector donde se ubica el terreno Las Salinas está profundamente vinculado con la vocación industrial que se remonta a los orígenes de Viña del Mar. El temprano desarrollo de la zona ha marcado su geografía, delineando las características de su paisaje y modificado incluso su morfología. El nombre “Las Salinas” recuerda la condición natural de albufera como área deprimida que incorpora salmueras, las que en el estivo se recolectaban artesanalmente. Este recurso natural promoverá la primera vocación del lugar.
Viña pasó a ser pionera en el siglo XX en el auge empresarial, en campos tan diversos como la industria automotriz, los astilleros navales o la innovadora provisión del servicio de iluminación pública a gas, entre otros importantes adelantos inéditos para el país, marcando un sello de prosperi-dad e innovación durante más de tres décadas.
La CRAV -Compañía de Refinería de Azúcar de Viña del Mar- fundada en 1873, ya contaba con un sistema de iluminación propio a través de una red de gas que le permitía operar día y noche. En 1881, para la puesta en funciona- miento del Gran Hotel de calle Álvarez, a raíz de la solicitud de la administración de instalar una cañería que conectara con la refinería para obtener el alumbrado a gas, se daba un primer paso para que un año más tarde, se ampliara la cobertura con la fundación de la Viña del Mar Electric Company, que convirtió a la comuna en una de las primeras con alumbrado público en todo el país.
En 1900, la costa contaba con la presencia de varias fábricas de gran tamaño. Repartidas de norte a sur, destacaban entre ellas la maestranza Lever and Murphy (hoy Caleta Abarca); el matadero de Viña del Mar (en la actualidad los edificios orientados desde avenida Marina hacia el Casino de Viña del Mar), un astillero emplazado en las cercanías del muelle Vergara (en lo que hoy son las playas que arrancan en 8 Norte).
Otra fábrica señera fue la Textil Viña, inaugurada en 1906 en un pequeño taller en el que se confeccionaban mantos y cintas en seda natural de gusanillo traída desde Italia. En 1923, la fábrica se consolidaba como Fábrica Chilena de Sederías de Viña del Mar, trayendo maquinaria de Europa y Estados Unidos, iniciando la creación del rayón -seda artificial hecha en base a celulosa- convirtiéndose, en ese entonces, en una marca registrada en el país.
En el sector de Las Salinas, se ubicó desde mediados del siglo XX y por más de 50 años la empresa Edwards y Ceruti, la cual se dedicó al diseño y fabricación de aparatos mecánicos, repuestos de maquinarias y montajes de equipos industriales.
Debido a factores diversos este desarrollo tuvo un fuerte declive a finales del siglo pasado. Ya en 1981 se producía el cierre definitivo de la industria más importante de la ciudad, la CRAV, lo que marcaría, además, el fin de la etapa industrial en la historia de Viña del Mar.
La vocación turística de Viña del Mar impulsó el desarrollo del sector residencial que cohabitaba entonces con las fábricas. A partir de los años 1960 se produjo el cierre progresivo de las actividades productivas históricamente desarrolladas en la región, proceso que culminó en 1981 con la quiebra de la CRAV.
Hacia 1912, el sector dónde se ubica actualmente el terreno de Las Salinas se ubicaba en las afueras de la ciudad y correspondía a una albufera, por lo que allí se planificó establecer construcciones para cosechar las salmueras; de allí viene el nombre del sector.
Entre 1912 y 1929, la Compañía Pearson & Son Co., se dedica a extraer roca del sector hasta retirar literalmente tres cerros, para la construcción del molo del puerto de Valparaíso, obra de enorme dimensión, considerada una de las obras de ingeniería más destacadas de la primera mitad del siglo XX en el país. La extracción de material para esta obra generó una gran cantera que hoy corresponde a la ladera de Las Salinas.
Poco antes del desarrollo de actividad en la playa, a partir de 1915, se iniciaron en el terreno las primeras operaciones desarrolladas por Shell y Esso, conocidas como “las petroleras”. Posteriormente, en 1920, el sector se convierte en un puerto granelero, sacando provecho de los muelles. Por otra parte, al poniente de Jorge Montt, se ubicó desde mediados del siglo XX y por más de 50 años la empresa Edwards y Cerutti, la cual se dedicó al diseño y fabricación de aparatos mecánicos, repuestos de maquinarias y montajes de equipos industriales.
A partir de 1930, Copec se instala en el sector de Las Salinas, coincidiendo con un período de crecimiento de la ciudad de Viña del Mar y el desarrollo de un polo fabril en la zona norte, y para el año 1957, Mobil otorga a Copec su representación exclusiva en Chile con lo que se construye la planta elaboradora de lubricantes en Las Salinas, Viña del Mar, polo clave de la actividad industrial de la Región de Valparaíso y el país.
En esa década se construyen también las primeras estaciones para la distribución de combustibles al detalle de Copec y de Shell. Con el tiempo se sumó la Sociedad Nacional de Oleoductos SONACOL, cuyo objetivo es el de operar el sistema de distribución conectado de oleoductos hacia las refinerías y de este modo satisfacer parte de la demanda energética en la zona central del país.
Desde entonces, los habitantes de la ciudad asociaron el sector como una extensión del puerto de Valparaíso, que complementaba la intensa actividad de la bahía, con las operaciones que realizaban los buques tanques que llegaron a descargar el combustible en un total de seis ductos que atravesaban la playa hasta conectar con los grandes estanques de almacenamiento.
El progresivo cierre de las actividades industriales que albergó la ciudad por más de un siglo dejó un impacto ambiental importante. Si bien el ciclo industrial terminó hace tiempo, sus efectos permanecen ya que el proceso de degradación natural es lento.
Con el convenio firmado el 2001 entre la Municipalidad de Viña del Mar y las petroleras, denominado “Plan Global para el traslado y desmantelamiento de las plantas de combustibles y lubricantes”, comienza una nueva etapa cuyo objetivo es permitir una integración urbana del terreno al entorno, donde las partes se comprometen a una “solución integral desde el punto de vista medioambiental, social, urbanístico y económico”.
La etapa preliminar a la implementación de actividades consideró el desmantelamiento y retiro de toda la infraestructura existente sobre el nivel de suelo (estanques, galpones y otras dependencias), proceso que se llevó a cabo luego del cese de operaciones de las petroleras en el año 2003.
El 2008 se inició la segunda fase con la extracción de las estructuras soterradas. En la zona de Copec Combustibles y Copec Mobil Lubricantes correspondieron a 6 y 2 estanques, respectivamente; en las instalaciones de Shell Combustibles y Lubricantes se retiraron 4 en cada uno; en Esso se retiraron 6 estanques, totalizando así el retiro de 22 estanques.
Adicionalmente se realizaron retiros de tuberías soterradas de aproximadamente 300 m de longitud y 10 cámaras separadoras Con respecto a las líneas submarinas, se realizó un proceso de corte y retiro en 6 líneas ubicadas en la playa. Respecto al agua subterránea, la extracción de fase libre sobrenadante de hidrocarburos fue almacenada en contenedores y posteriormente enviada a un sitio de disposición autorizado.
El reemplazo de suelo consideró la excavación y retiro de suelo contaminado en los puntos donde las concentraciones eran mayores a los límites definidos por la evaluación de riesgo y la posterior reposición con suelo limpio, lo que de acuerdo a la etapa de muestreo correspondió al primer metro de profundidad de suelo para todo el terreno (suelo superficial).
No obstante, el proceso de desmantelamiento de las instalaciones industriales y posterior excavación permitió corregir, a partir de la observación empírica, la cantidad de suelo a sanear establecida originalmente en la RCA. El área definida, equivalente a una cantidad determinada en toneladas de suelo a remover, al final de la operación y luego de la verificación final, terminó por duplicarse.
Así, un total de más de 45.000 toneladas de suelo contaminado fueron removidos, llevados a un depósito autorizado y reemplazado por suelo limpio, con lo que el primer metro de suelo quedó libre de contaminación.
Para certificar que el desarrollo de la remediación cumplió las indicaciones de la autoridad medioambiental, se contó con la Auditoría Independiente de la Fundación Chile (2009 – 2013), cuyos informes fueron acreditados, según la Res. Nº194 de la Comisión de Evaluación Ambiental.
Entre los años 2015 y 2016 se realizó un nuevo proceso de muestreo, en base a una grilla de 33 x 33 metros, con toma de muestras cada 1 metro de profundidad, lo que permitió conocer con detalle qué hay en el terreno.
Las muestras se obtuvieron mediante sondajes (perforaciones) y pozos que llegaron hasta los 8,5 metros de profundidad, la mayor distancia a la que se encuentra la napa de agua, de la superficie del suelo. Con esta información se pudo elaborar una modelación geo espacial (3D), que permitió predecir la distribución de contaminantes y los procesos biogeoquímicos que toman lugar en ambas matrices, suelo y aguas, pudiéndose establecer que la contaminación remanente por hidrocarburos se encuentra ubicada entre los 5 y los 8 metros de profundidad.
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