
Les compartimos la transcripción de la entrevista realizada por EMV a Arturo Natho el lunes 27 de junio.
ENTREVISTA. ARTURO NATHO, gerente general de Las Salinas:
«Nuestra intención es contribuir a la ciudad y, a lo mejor, no hemos sabido gestionarlo de buena forma»
En lo que implica un giro a la estrategia que vienen aplicando hasta ahora e insistiendo en que su objetivo es caminar en conjunto con la Municipalidad de Viña del Mar y las organizaciones vecinales, en Empresas Copec quieren que su proyecto inmobiliario estrella- Las Salinas- deje de ser tal y que, desde ahora, se entienda más bien como un proceso, susceptible de modificaciones y que se encamine de la mano de las ideas que tiene la alcaldesa Macarena Ripamonti. De ahí que el gerente general de Las Salinas, Arturo Natho, recalque que la administración municipal no es un obstáculo, sino una oportunidad. Invita a la Municipalidad a ser un puente entre las necesidades de la ciudad, las de los vecinos y la idea que tienen, de concluir la remediación total del terreno y avanzar en un proyecto urbano de nuevo tipo, que se comprometa con las condiciones esenciales para el desarrollo armónico y sustentable de Viña del Mar.
– ¿Por qué decidieron cambiar la estrategia y que usted sea el que lleve la voz del proyecto Las Salinas?
– Porque llevo veinte años en este proceso. Con el exalcalde de Viña del Mar, Jorge Kaplan, iniciamos el proceso de remediación tendiente a dar espacio para que la ciudad pueda continuas; generando un nuevo polo de desarrollo. Fue un proceso de remediación de terreno que se concretó entre 2010 y 2012, que consistió en reemplazar gran parte del primer metro de terreno, a raíz de sus altos niveles de contaminación, además del retiro de instalaciones soterradas. De todo ese trabajo, retiramos 45.800 toneladas de desechos. Por eso es importante que sea yo el que, directamente, pueda transmitir nuestras intenciones actuales, manteniendo siempre el deseo de construir algo valioso para Viña del Mar.
-¿Hasta qué punto están dispuestos a ceder en su hoja de ruta inicial?
– Ha ido cambiando el tiempo y, probablemente, nos hemos equivocado en algunas cosas. Además, el recambio de autoridades locales nos invita un proceso de diálogo que incluya a la comunidad que antes no era posible. Nosotros deseamos participar de ese diálogo, y por eso nos parece importantísimo establecer ciertos compromisos a nivel ambiental y a nivel urbano.
– ¿Qué implica este compromiso ambiental?
– Hay un estudio de impacto ambiental aprobado en primera instancia- que ha tenido algunas observaciones y por lo tanto, debe ser resuelto por el Comité de Ministros-en el que utilizamos el mejor estándar científico, basándonos en estudios a nivel internacional pero también regional. Tenemos que reconocer que la academia en la Quinta Región tiene un nivel de prestigio internacional en temas de tratamiento de suelo y biorremediación. A partir de eso, está dado el valor y el compromiso que establecimos en materia ambiental, esto es, llevar adelante con la mayor seguridad y complejidad el saneamiento del paño Las Salinas.
– Y sobre el compromiso urbano
– Cuando hablamos de compromiso urbano tiene que ver con promover el desarrollo de Las Salinas como fruto de un acuerdo público-privado, con la participación de las autoridades y de la comunidad, en el beneficio de todos los involucrados. Haciéndonos eco del llamado que hizo la alcaldesa, nos parece muy interesante poder participar en ese desarrollo conjunto. Creemos que el barrio debe ser de escala humana, que tenga principio de sustentabilidad, de tina mirada de aporte a la comunidad en general y todo eso en un proceso participativo, liderado por la municipalidad, con el objetivo de acordar condiciones de desarrollo urbano para el terreno. En particular, como primer punto que nos parece relevante, está la necesidad de concordar un límite de altura a modo de diseño básico para la zona.
LAS SALINAS ES UN PROCESO
– ¿Tienen pensando cuál debería ser ese límite?
– Lo que pasa es que no hay un proyecto propiamente tal. Lo que sí hemos planteado son distintas posiciones. Hay una definición de calles; hemos trabajado en el espacio público. Y lo que se vaya a construir es algo que, creemos profundamente, hay que conversarlo con el municipio. Uno de los errores que hemos cometido es hablar del proyecto como si fuera algo que ya está definido, cuando lo que buscamos es pensarlo con el municipio.
– No hay un proyecto propiamente tal, pero sí algunas ideas sobre las que se quiere realizar. ¿Cómo definiría el estado actual de Las Salinas?
– Lo interesante, más que hablar de proyecto, es pensar Las Salinas como un proceso. Es pensar en cómo armamos un proceso, que es el desafío en el que estamos comprometidos. Cómo construiremos esta visión, esta imagen, esta posibilidad, de querer hacer de Las Salinas algo, de verdad, valioso para la ciudad.
ROL CLAVE DEL MUNICIPIO
– ¿Qué rol debería cumplir la Municipalidad en este proceso, como usted lo llama?
– La Municipalidad, nos parece, es clave. Es quien debe guiar y actuar como una bisagra en las conversaciones. Es decir, debe ser el puente y, a la vez, invitar a participara los distintos actores sociales en el diseño de Las Salinas. Creemos que es clave el rol del municipio en eso. En todos los proyectos que conocimos en el mundo- visitando Barcelona, Hamburgo o Malmö- la mirada municipal es fundamental, especialmente, aquellas que tienen una mirada a futuro e integradora con la ciudad.
– ¿Alguna vez entendieron esta administración municipal como un obstáculo más que como una oportunidad de mejorar el proyecto?
– Que estas nuevas autoridades municipales sean especialmente sensibles al diálogo, a la conversación, y a buscar acuerdos, es para nosotros una oportunidad de trabajar este proyecto conjuntamente y con una mirada a largo plazo.
PLAN REGULADOR COMUNAL
-¿Qué esperan de las modificaciones al Plan Regulador Comunal? ¿Les gustaría incidir en la discusión o están dispuestos a someterse a la normativa que surja?
– Creemos que el anuncio del nuevo PRC va en línea con nuestro propósito y esfuerzo. Incluso, coincidimos con la alcaldesa en poner énfasis en la sostenibilidad y la recuperación de la identidad de Viña del Mar. Pensamos que somos coincidentes con el municipio. Pueden ser procesos en paralelo o podremos construir juntos y, aun así, esa visión de la ciudad que tenemos debería ser coincidente con el Plan Regulador Comunal y lo que hagamos en este proceso en Las Salinas.
– ¿Por qué cree que hasta ahora no se ha concreta el diálogo que tanto buscan con el municipio?
-Los procesos tienen sus tiempos, especialmente en cosas de ciudad, que son complejas y que tienen múltiples variables. Nada de esto se puede resolver de un momento a otro. Soy de los que cree que a las cosas hay que darles tiempo. Nuestra intención es contribuir a la ciudad y, a lo mejor, no hemos sabido gestionarlo de buena forma y eso es lo que estamos tratando de corregir. Y por eso queremos trabajar juntos con la Municipalidad y que, ojalá, puedan ser ellos los que guíen el proceso para crear de la mano de vecinos y vecinas este espacio que estamos buscando y que, prometemos, generará valor urbano.
– ¿Qué opina de aquellas organizaciones que pretenden construir un parque en esos terrenos?
– La lógica de tener un espacio urbano grande era, para nosotros, la degenerar un polo de desarrollo de alto estándar de sostenibilidad, de conectividad y que una ala zona costera con la parte alta de la ciudad. En ese sentido, los espacios públicos cumplirán un rol fundamental y es que la calidad de las ciudades se juega en ellos. De ahí que el diseño de todo este proyecto debe generar un valor completo para Viña del Mar. Estos terrenos los pensamos desde una combinación de distintos servicios, con sus espacios públicos y las áreas verdes, que son fundamentales.
-¿Acá el beneficio será meramente privado o habrá una ganancia para la ciudad en su conjunto?
– Claramente el valor no solo será para los se vincularán directamente con el terreno, sino que el beneficio será total para el conjunto de la ciudad. Siempre ha estado la expectativa de cómo este terreno es capaz de articular y generar algún beneficio para toda la ciudad. Cómo hacemos que Viña del Mar se construya con la naturaleza pero, también, en la generación de espacios urbanos que den cuenta de otras necesidades que tiene la ciudad, como el transporte, vivienda, comercio, servicios o recreación. Este proyecto debe ser para el provecho y beneficio de todas las viñamarinas y los viñamarinos.